Sucursales en alquiler de Carrefour serían las que están más cerca del cierre

La decisión de Carrefour de iniciar el trámite de procedimiento preventivo de crisis generó mucha incertidumbre en los miles de empleados que tiene la cadena de supermercados de capitales franceses en el país.

Sin avances en la segunda audiencia entre empresarios, trabajadores y Gobierno realizada ayer, crece la preocupación sobre el destino de miles de fuentes de trabajo.

“Hay una gran acción psicológica, que es impresionante, y causa que los trabajadores y trabajadoras de todo el país estén en un estado de incertidumbre y tengan miedo, ante esta situación y lo que están planteando de retiros voluntarios, que es sinónimo de despidos encubiertos”, describió Diego Virgili, integrante de la Comisión Directiva del Sindicato de Empleados de Comercio de Rosario y delegado de los trabajadores de Carrefour.

Para el gremialista “no existe la crisis que ellos pretenden plantear. Ellos para justificar su planteo tuvieron que presentar los balances anuales de tres años para atrás y eso es lo que llevaron al Ministerio de Trabajo de la Nación, pero todavía en concreto no hay nada”.

Desde el Sindicato de Empleados de Comercio consideran que “esta es una crisis inventada, porque nosotros estamos todos los días en los puestos de trabajo y vemos lo que está pasando adentro de los súper. Es cierto  que hay una baja del consumo, un deterioro del mercado interno, el bolsillo del ciudadano y el trabajador está cada vez más apretado, pero es cierto también que estas empresas son monstruos a nivel internacional y nosotros en el país no vemos tal crisis”.

Virgili recordó que por ser una empresa francesa los retornos de ganancias viajan al país galo y deben ser siempre por el mismo monto. Cuando se rompe esa ecuación de rentabilidad, como puede ocurrir ahora por la caída del consumo, el ajuste es “con remarcación de precios y con el último eslabón de la cadena que son los trabajadores”.

Sobre las medidas que podría tomar la empresa para corregir su balanza comercial, el dirigente apuntó: “Lo que ellos plantean son mil retiros voluntarios o despidos encubiertos, el cierre de 11 sucursales apuntando a las que no tienen edificios propios, sino que están en alquiler. También dejaron trascender que habrá reubicación de trabajadores en el caso de sucursales que cierren”.

En el caso de Rosario hay cinco bocas de expendio de Carrefour por lo cual el gremio se declaró en alerta, con asambleas informativas con delegados y trabajadores.

Para graficar la forma de operar de estas multinacionales, Virgili describió que “en 2008 había 800 trabajadores entre las cinco sucursales de Rosario y en la actualidad hay 450. El plan de estas empresas siempre fue flexibilizar y precarizar a los trabajadores y la realidad de hoy es que un empleado de Carrefour en Rosario está haciendo el trabajo de dos o tres personas. El objetivo fundamental en este tipo de crisis que ellos quieren presentar es que el Estado argentino, es decir cada uno de los argentinos, terminen pagando esta supuesta crisis empresaria que plantea Carrefour”.

Para el referente gremial el resultado de la presentación de la cadena francesa se resolverá con una desgravación impositiva por parte del Estado nacional “con lo cual ellos se van a ahorrar un montón de dinero para la remesa que viaja a Francia para enfrentar la crisis real que tienen en Europa”.

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