Semana decisiva para un fiscal venadense acusado de lazos con narcos

Esta semana puede quedar sellado el destino de un fiscal de Venado Tuerto que aparece en forma reiterada en contacto con narcotraficantes: en un caso directamente en conversaciones directas, mantenidas en la puerta de la casa del dealer, y en otro caso en la alusión de una mujer que compraba drogas a un conocido líder de una banda narcocriminal actualmente preso en Chaco, que revela que le pagó para que no le abran una causa penal. Ahora los diferentes incidentes que arrinconan al fiscal Mauro Blanco serán examinados el miércoles en la comisión bicameral de Acuerdos de la Legislatura. Tras la casi segura acusación la Asamblea Legislativa tiene varias alternativas aunque por la gravedad de los cargos expuestos no se descarta su destitución.

El fiscal Blanco tiene 40 años y pertenece al Ministerio Público de la Acusación (MPA) que interviene sobre delitos de competencia provincial. En febrero pasado la auditora general del MPA, María Cecilia Vranicich, produjo un dictamen contundente en su contra, que remitió a la comisión de Acuerdos de la Legislatura al entender que por su conducta era pasible a una suspensión de 180 días o que directamente podía ser removido.

En el mes de julio una investigación de la Justicia Federal de Venado Tuerto terminó con la desarticulacion de una banda dedicada a la venta de drogas en el sur de la provincia. La organización era liderada por Nahuel Novelino, quien controlaba el negocio desde el calabozo donde estaba detenido en la cárcel federal de Resistencia en Chaco. En una causa en la que interviene el fiscal federal Javiel Arzubi Calvo se acreditó a través de escuchas que cuando Novelino estaba en la cárcel de Piñero, previamente, enviaba a los integantes de su estructura a distintos domicilios y les hacía dejar un papel con un número de teléfono y una serie de instrucciones (341-5626538 «llamar acá») con propósitos de cobro o extorsivos. Y como reaseguro de la llamada disparaban tiros contra los domicilios.

«Hablé con el fiscal Blanco»

En un caso Novelino se comunicó con una mujer identificada como Mili el 14 de agosto de 2019. Allí la mujer, que se llama Milagros «Mili» Manrique, refiere que una persona le dijo a la policía que él (Novelino) habría ordenado un ataque con armas de fuego en la casa de ella (Mili) a raíz de que ella había abonado drogas adquiridas con dinero falso. En esa conversación Mili entonces manifiesta: «Bueno entonces ¿yo qué hice? Fui hablé con el fiscal y le di plata porque le dije, para que no me haga una causa, porque o sea nos va a hacer una causa a los dos, a mí y a vos». Ante eso Novelino responde: «A qué fiscal le dista plata?». A lo que Mili Manrique repone: «Blanco, Blanco, Blanco…». En la investigación federal se menciona que Manrique dice haber pagado 50 mil pesos al fiscal.

Otro de los elementos comprometedores para el fiscal Blanco es el que motivó la acusación de la auditora del MPA en la Legislatura. El fiscal venadense quedó bajo su análisis tras una investigación encabezada por fiscal federal Arzubi Calvo, quien descubrió contactos telefónicos en diciembre de 2019 entre Blanco y una persona con causas por venta de drogas, David Roldán. Incluso se suministró evidencia de una visita de Blanco a la casa del dealer, que en su momento fue allanada por la Justicia federal y donde se encontraron armas, plantas de marihuana y una balanza de precisión.

Las evidencias surgieron de las escuchas del propio Roldán, quien está detenido y procesado por venta de estupefacientes en espera de sentencia. Según el texto acusatorio del senador Joaquín Gramajo, acusador en la comisión bicameral de Acuerdos, con la serie de audios correspondientes a diciembre de 2019 «queda acreditado que entre el fiscal Mauro Blanco y David Roldán existía una doble relación: de suministro de estupefacientes y de suministro recíproco de información ilegal y fuera de los estándares institucionales permitidos», subraya Gramajo.

Esto último se debe a que Blanco habría utilizado información suministrada por Roldán para mostrar resultados en una investigación que tenía a su cargo. De ser así, significaría que una persona investigada por la Justicia federal operó como principal informante del fiscal Blanco en una causa que éste tramitaba.

«Cuando estés chiflame»

Las conversaciones más comprometedoras se dan cuando la pareja de David Roldán lo llama para preguntarle: ¿Dónde estás? ¿Estás lejos? Mirá que aquí está Mauro», en relación al fiscal. La réplica de Roldán fue: «Decile que pase después, que estoy haciendo un trámite, pero decile que ya tengo las revistas que me pidió. Pero mejor pasame con él». Allí en la comunicacion interceptada se escucha con claridad la voz del fiscal Blanco: «Hacé tranquilo. Cuando estés chiflame. Yo voy a estar. Miro un rato la fiscalía y después me vengo de nuevo». La interpretación de la fiscalía federal es que con «revistas» se refiere a estupefacientes.

Uno de los indicios más severos se da el 28 de diciembre de 2019 cuando hay una nuevo diálogo entre Roldán y Blanco. Conversan sobre un grupo armado y el narco le refiere al fiscal dónde encontrar. En un momento Roldán le dice a Blanco: «Capaz que me llegue por ahí en un rato. ¿Puedo llegarme hasta allá?». A lo que la voz de Blanco replica. «Nooo, noo, estamos todos acá con la cana».

«Con el fiscal es otra cosa»

En otro de los intercambios grabados Roldán le refiere a un tercero detalles reveladores de la relación que tiene con Blanco. «El loco (Blanco) cuando vino anoche me dijo «mañana tengo un allanamiento en tal lado». Yo le dije «pará que ese es un amigo mío, tengo que avisarle al boludo que limpie todo, que saque todo, por eso fui y le dije que lo haga»». En otro diálogo con un sujeto apodado «El sobrino de Mora», Roldán le contó que tenía una denuncia anónima en su contra pero le dijo que no debía preocuparse. «Quedate tranquilo, yo ya hablé con el fiscal (Blanco) el lunes a la mañana, el loco sale». A lo que su interlocutor replicó. «Y sí. Si ya te manejas con el fiscal, es otra cosa».

La obligación de denunciar

Para Gramajo, como también lo presumió la fiscalía federal venadense, queda clara la existencia de una relación entre el narcotraficante y el fiscal. Los unía la compra de droga. No se le reprocha a Blanco su eventual condición de consumidor que éste negó enfáticamente en su descargo. «Blanco tenía la obligación de formular una denuncia contra Roldán por la comercialización de estupefacientes y en lugar de ello las adquiría personalmente. Hipotéticamente Blanco debía investigar el delito del que irónicamente participaba» señaló el documento de Gramajo.

Lo que estuvo en la idea de la auditora del MPA, del fiscal federal Arzubi Calvo y del acusador Gramajo es que Roldán aparecía como un asistente de Blanco respecto de información del submundo delictivo venadense. Los contactos telefónicos parecen atestiguar que Blanco brindaba datos a Roldán por fuera de circuito legal y que luego éste pasaba a otros actores del ambiente criminal con lo que ganaba una posición de ventaja y dinero.

«Relación inadmisible»

Gramajo apunta en su dictamen que «es inadmisible el tenor de la relación de un fiscal del MPA con una persona que termina procesada por delitos varios (comercio de droga, tenencia de armas y municiones) actividades que claramente no eran desconocidas por Blanco sino todo lo contrario. Queda acreditado que entre el fiscal Blanco y el narco Roldán existía una doble relación de suministro de estupefacientes y de información ilegal por fuera de los estándares permitidos».

Luego de que se curse el dictamen acusatorio probablemente este miércoles a Senadores y Diputados habrá una reunión conjunta de ambas cámaras que deben resolver el futuro del fiscal Blanco. Quien se declara inocente pero afronta un horizonte complejo.

El descargo de Blanco cuando fue a la Legislatura

El fiscal Blanco se proclamó inocente de haber mantenido vínculos espurios con personas investigadas por venta de drogas como David Roldán durante el extenso descargo que realizó ante la comisión bicameral de Acuerdos de la Legislatura el 12 de agosto pasado.

El funcionario dijo que es descabellado que se lo vincule con un vendedor de drogas. Afirmó que nunca Roldán le suministró estupefacientes y que él ni siquiera es consumidor de sustancias. También sostuvo que nunca habló con «Mili» Manrique, la mujer que le dijo al narcotraficante Nahuel Novelino que le había pagado al fiscal 50 mil pesos para evitar que le armara una causa. Adujo que tal cosa es absolutamente falsa, que nunca ingresó en la fiscalía, pidió una pericia sobre su teléfono y dijo que él no interviene en asuntos de drogas por lo que mal podía formarle una causa.

Fuente: La Capital

 

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