“Recién mate a uno en Santa Isabel”, el crudo relato de uno de los dos imputados por la muerte de Landriel

(PR)El sábado, en una audiencia cautelar que duró alrededor de seis horas, los dos imputados por la muerte del joven Federico Landriel ocurrido en Santa Isabel fueron condenados con prisión preventiva por el juez Benjamín Revori.
La información recavada por Pueblo Regional da cuenta que el fiscal Mauro Blanco, a cargo de la causa solicitó la prisión preventiva para los dos sujetos imputados por el hecho en el transcurso de la semana, que fue concedida sin plazo por el juez Revori.
En una complicada audiencia, que comenzó por la mañana a través de la plataforma Zoom con los imputados por homicidio agravado en ocasión de robo y robo en Melincué; tras dos horas de iniciado el trámite, se cortó la luz en la localidad, por lo que la audiencia se retomó a las 16 y terminó cerca de las 20.30, donde el magistrado hizo lugar al pedido de la Fiscalía, ordenando la prisión preventiva sin plazo.
La investigación continúa, ya que la Fiscalía tendrá que demostrar, más allá de las pruebas circunstanciales, que fueron estos dos sujetos los que asesinaron a Landriel en las primeras horas de la mañana del viernes 29 de mayo, cuando se dirigía a trabajar, en inmediaciones de Francia y ruta 94. A la fecha, el fiscal cuenta con un testimonio fundamental respecto a que uno de los imputados admitió haber matado a «uno en Santa Isabel».

Según la hipótesis de Fiscalía, un par de sujetos domiciliados en Santa Isabel andaban esa noche buscando plata, y al no hallarla entre los conocidos optaron por robar la moto de un familiar que vive a unos 50 metros de donde luego fue hallado el cuerpo exánime de Federico. Al parecer los ladrones lo encontraron en el camino, le pidieron plata y la víctima se habría negado, dando lugar a una discusión que terminó con un balazo en la cabeza de Landriel. Los supuestos homicidas huyeron en la moto por la ruta 94 hacia Venado.
En las cámaras quedó registrado el paso y la ropa que usaban fue hallada en sus casas, como así también una bala calibre 22. Se estima, por el tamaño de la herida, que se usó un arma de similar calibre para matar a Federico, pero la bala no se pudo hallar porque entró y salió.
Los sospechosos llegaron a Venado, donde vendieron la moto por 2 mil pesos, y allí fue cuando uno de ellos le dijo a sus amigos: «Recién maté a uno en Santa Isabel». Con el paso de las horas la noticia llegó a la localidad y a oídos de un familiar, que avisó a los investigadores, los que procedieron a allanar las viviendas y, con las pruebas obtenidas, detenerlos.

Muerte y marcha
El viernes 29 de mayo, Federico Landriel fue hallado sin vida en calle Francia y ruta 94, minutos después de haber salido de su casa para ir a trabajar. Lo vio una mujer y dio aviso a la Policía, inmediatamente fue trasladado al Hospital, donde se le realizaron maniobras de resucitación, sin lograr el objetivo. El cuerpo fue trasladado a la morgue de Venado para realizar la autopsia, previo a un lapso establecido por protocolo de Covid-19. Allí surgió la primera sorpresa: Federico tenía una herida en la cabeza con ingreso y salida de un balazo. Entonces cambió la carátula de su muerte por homicidio y también el rumbo de la investigación, pero ya habían pasado más de 24 valiosas horas. Durante el transcurso de la investigación surgió el nombre de un joven que había sido pareja de la actual esposa de Federico, se lo detuvo y se lo imputó. El pueblo, comunidad pequeña donde todos se conocen, enseguida lo juzgó y condenó. Pero nuevos datos llegaron a la Fiscalía, que exculparon al imputado y señalaron un rumbo totalmente distinto. El joven quedó en libertad y fijó domicilio en Elortondo, pero la idea del crimen pasional se hizo carne en la gente y pocos aceptan la teoría del robo, sobre todo porque a Federico no le faltó nada.


Noticias Relacionadas