Peón por reina: sale Vidal entra Scott

La medida será recordada de dos formas distintas según cuales sean los resultados de los comicios de junio próximo. Manotazo de ahogado o jugada magistral. La llegada del ex intendente Roberto Scott al gabinete de José Freyre es la noticia política más importante de los últimos años en el ámbito venadense. La salida del (hoy) ex secretario de servicios públicos Juan Vidal otro tanto. La medida no solo vuelve a la centralidad política al intendente José Freyre luego del revés electoral del domingo 19 (donde su contrincante Liliana Rostom lo aventajó por 1500 votos) sino que es parte de la artillería de contraataque que a solo cuatro días del cachetazo electoral de domingo 19 el PJ venadense ha articulado y lanzado a pleno por las calles y barrios de la ciudad. “Vamos a ganar”, dice Freyre a sus íntimos. Comenzó la contraofensiva.Roberto Scott
El lunes por la mañana dos reuniones del gabinete municipal marcaron el ritmo que tendría la semana. Allí el intendente cuestionó básicamente la forma en que estaban funcionando algunos aspectos de la administración local (básicamente servicios públicos) y el “haber perdido el contacto con la gente en la calle y en los barrios”. “Nos ganaron la calle”, dijo. En alusión a las estructuras políticas del radicalismo versión Lisandro Enrico, y de Nuevo Horizonte de Liliana Rostom. “Enrico es el mejor alumno de Roberto (Scott) y Rostom aprendió acá. Solo fueron más aplicados en la receta que nosotros”, explicó en off the record alguien que es casi una sombra del intendente. Había que mejorar en aspectos de gestión (entre los que varios destacan el estado de una importante cantidad de calles de tierra de la ciudad) y volver a los barrios en forma decidida y masiva, a explicar “que se había entendido el mensaje de las urnas; pero que se estaba a tiempo para enmendar los errores”. Que no era “momento de cambios”. Errores que el propio Freyre venía alertando pero que no logró corregir a tiempo en sus colaboradores. Desde el lunes a este jueves donde se escriben estas líneas, casi 50 reuniones se realizaron en barrios de la ciudad. En 20 de ellas estuvo José Freyre. Él asumirá personalmente este tramo decisivo de la campaña. 50 reuniones con dirigentes. Con militantes. Con vecinalistas. Con instituciones. Y cada una de ellas se reprodujo en cientos de reuniones con vecinos de la ciudad, de manera más informal. La madre de todas las batallas (electorales) en Venado Tuerto, ha comenzado.Vidal-04.02.2014-665x363
El discurso del intendente Freyre, desde muy temprano en las reuniones de gabinete del lunes último, estuvo teñido de un profundo reproche a su entorno. “Les dije que era muy difícil y que corríamos riesgo de perder”. Algunos de sus allegados en los últimos 15 días llegaban a las reuniones de campaña preocupados “porque iban a ganar solo por poco más del 10%” de los votos. El paroxismo de esa situación fueron las dos encuestas que argumentaban ese planteo, desde un supuesto ángulo estadístico. “Estás loco”. “Estás depresivo”. Le decían. “Algunos compañeros se relajaron”, dijo Freyre públicamente en una entrevista al programa Dos en la Ciudad, de Radio Pública Venado Tuerto. Pero ese relax mutó en híper actividad el lunes.
En dos oportunidades el propio Freyre asistió a las oficinas que sobre ruta 8 tiene el área de Servicios Públicos, el martes por la mañana. Algo se estaba cocinando. La crítica a la forma en que se venían prestando determinados servicios y a la forma en que uno de los sub alternos de Juan Vidal desarrollaba las tareas, así como su relación con los trabajadores del corralón; eran objeto de señalamientos ¿Cómo concretar un cambio que garantizara sumar y no restar? ¿Quién podría estrechar vínculos con los trabajadores del área, como para que se acaten las órdenes al instante, para imprimirle renovada eficiencia a la labor en días o semanas? Solo alguien que ya tuviera ese vínculo. Roberto Scott. La llegada de Scott al gabinete de Freyre tiene como virtud interpelar a la histórica dirigencia del PJ venadense, quizás alejada de Freyre por su sabida costumbre a besar a propios y extraños y que en tiempos menos turbulentos le generó una adhesión de más del 70% de los votos ¿Quién podría decir que Scott no es scottista? ¿Quién podría decir que no es un personaje de una gravitación enorme, aunque sea en el imaginario colectivo de los que tienen más de 30 años? Una apuesta profunda e interesante que tambalea el tablero político venadense. La medida será recordada de dos formas distintas según cuales sean los resultados de los comicios de junio próximo. Manotazo de ahogado o jugada magistral. La madre de las batallas electorales ha comenzado.