Pablo y Elena, el matrimonio que juntos y con amor trabajan en la atención de los chovetenses en la pandemia de Covid

(Pueblo Regional)La pandemia de Covid dejó y sigue dejando historias, algunas trágicas, otra de solidaridad y empatía y otras de amor.
Esta es una de esas historias de amor, donde una familia de Chovet trabaja codo a codo para asistir a sus vecinos y tiene como protagonistas a Pablo Salto, su esposa Elena Díaz, su hijo y su nuera.
Pablo es chofer de ambulancia y su esposa Elena es enfermera, y juntos a la par, como titulo Pablo una foto publicada en sus redes sociales, trabajan a destajo en la atención, hisopado y traslado de los chovetenses, poniéndole el pecho a la pandemia.
“Tenemos tres hijos varones”, explicó Pablo en diálogo con Pueblo Regional. “Uno vive en Fisherton, otro en Buenos Aires y el más chico acá con nosotros. Está en el último año de enfermería igual que su novia y los dos están colaborando en el Samco”.

De la charla con Salto se desprende la admiración hacia su compañera de trabajo y esposa, y el gran equipo que juntos supieron conformar. “No es porque sea mi señora, pero es una excelente profesional, me saco el sombrero; con esto no quiero decir que los demás enfermeros no sean iguales, pero lo digo con orgullo porque es mi esposa, hizo la carrera en Venado Tuerto y sé lo que la peleó durante tres años para recibirse y hasta ahora tiene ganas de hacer la Licenciatura. Con todo el sacrificio que está haciendo para atender a sus pacientes y demás, tiene ganas de seguir estudiando”, admitió Pablo. “Trabajando juntos ella me brinda seguridad, como yo se la brindo a ella. Hemos hecho un equipo de trabajo espectacular, tanto con ella como con mis otros dos compañeros de ambulancia”.

Los Salto trabajan juntos a diario, Elena haciendo hisopados y Pablo trasladándola en la ambulancia. “La mayoría de las veces salimos los dos juntos. Es muy lindo trabajar en estos casos, más que nada cuando se trata de la salud de la gente. Cuando tenés una persona que está muy comprometida con este tema, se te hace tan fácil sobrellevar esta situación, que es como si estuvieras saliendo a pasear. Para mi es muy gratificante trabajar con ella. Los dos somos profesionales, en ese momento nos olvidamos que somos marido y mujer. Si ella me tiene que decir las cosas y me las dice y yo igual, es como si fuéramos dos desconocidos. Es un trabajo que tenemos que llevar adelante, ella como enfermera y yo como chofer de ambulancia”.”.

Seguidamente, el chovetense  indicó cuáles son los protocolos que siguen luego de la jornada laboral y cómo es la llegada a su casa luego de ver a personas que cruzan a diario en el pueblo enfermos y muchas veces en mal estado: “Terminamos todo, ella se queda en el Samco a seguir con los protocolos y pasar los informes y yo me voy a la Cooperativa a desinfectar todo, después volvemos a casa, hablamos un poco de como va todo, de como ve ella a la gente que hisopa. Nos miramos y nos decimos que nos cuidemos. Yo no me quiero enfermar, tampoco que se enferme ella. ;i hijo ahora se contagió, pero por suerte solo perdió el olfato y el gusto”.

Por último, Pablo se refirió al cansancio del personal sanitario y dejó la recomendación de cuidarse, porque el virus no perdona. “Es agotador, pero siempre pensamos que hay gente que la está pasando mal asique el agotamiento nuestro es mínimo, del cansancio te recuperas rápido. Para todos que se cuiden mucho, esta enfermedad es muy complicada. Al ser un pueblo chico acá nos conocemos todos, muchos somos amigos y nos hablamos y nos cruzamos a diario y cuando los ves en una situación así es muy triste”.

 

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