Nació con una parálisis cerebral y ahora es médico de guardia en Firmat

El médico Wenceslao Moreno compartió su historia vida de superación personal y profesional. El profesional de la salud nació con una parálisis cerebral, y a pesar de las adversidades que debió atravesar pudo lograr su objetivo.
El profesional de la salud nació con una parálisis cerebral, y a pesar de las adversidades que debió atravesar pudo lograr su objetivo.
 
En primera instancia, el gerente médico del sanatorio, Miguel Maymo Argañaraz contó como conoció a su joven colega con quien actualmente trabajan juntos en la ciudad.
 
“A través de una red social publiqué que buscaba médicos de guardia, entonces Wenceslao se comunica conmigo y me dice que quiere trabajar acá en el complejo CIEM Salud. Hablamos y coordinamos su llegada, yo sabía de su dificultad, hablamos al respecto y puedo decir que es el caso más puntual de una persona que supera la adversidad en la vida”, dijo en primera instancia Miguel Maymo Argañaraz.
 
El médico precisó que, “si bien Wenceslao nació con una patología, no se interpone ningún no en su vida, se realiza con las cosas que quiere hacer y es protagonista de su propia vida”.
 
“Wenceslao trabaja en la guardia lunes para miércoles, es el médico que más pacientes tiene. La gente lo está conociendo porque tiene un buen criterio de diagnóstico y humanitario que enaltece a la ciudad y la región”, subrayó Miguel Mayomo Argañaraz.
 
Wenceslao Moreno nació en Mar del Plata hace 24 años con parálisis cerebral por falta de oxígeno en el parto, y luego sufrió tres paros cardíacos en neonatología que le causaron graves consecuencias.
 
“Mis pronósticos de vida eran desfavorables, fui de médico en médico hasta llegar al FLENI (Buenos Aires) donde tengo a mis médicos de cabecera, donde me rehabilitaron y me realizaron cirugías de alta complejidad”, contó Moreno.
 
El joven médico completó sus estudios de grado en la Universidad Nacional de Rosario, situación que, según su relato, “al principio fue muy compleja”.
 
“No podía tomar apuntes, tenía miedo de maniobrar a un paciente y al rechazo del paciente hacia alguien con una dificultad desconocida. Es una dinámica que jugaba en contra desde la cuestión emocional, por eso había que meterle bastante fuerza, y ahora puedo hacer el 95 por ciento de actividades que se requieren en un sanatorio”, aseguró Moreno.
 
“Cada vez estoy incorporando nuevas maniobras, hoy por hoy coloco una vía periférica para un suero, algo que nantes no me animaba a hacer. Es un aprendizaje continuo como médico y persona porque uno tiene que contener, estar al lado del paciente; la parte humana es algo que me gusta tener porque en algún momento los médicos la tuvieron conmigo”, agregó.
 
Actualmente, Wenceslao sólo toma medicación para controlar movimientos involuntarios como consecuencia de la parálisis cerebral; y más allá de las mejoras que pudo lograr gracias a los aportes médicos, sus ganas de seguir adelante fueron y son fundamentales en su desarrollo diario.
 
“Realicé artes marciales y otros deportes que me permitieron moverme más. Ahora estoy muy abocado a la medicina, estoy estudiando para entrar en la residencia de neurología, y después quiero hacer dos subespecialidades más. Me interesa mucho el campo de la neurología clínica adulta”, relató.
 
Sobre el final de la nota, Wenceslao Moreno manifestó que suele contar su historia de vida a los pacientes “para poder ayudarlos y para que sepan que se puede seguir adelante, que si uno se esfuerza, puede”.
 
“Hay que sacarse etiquetas, aceptarse y entender que hay cosas que no se pueden hacer, pero hay otras que uno se limita solo”, cerró Wenceslao Moreno.
 
 
 
Fuente: TDC on line

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