Kevin Pérez, el joven que hace malabares para que merienden 30 chicos

La historia de Kevin Pérez, un joven de 24 años del barrio Villa Casey de nuestra ciudad, es de amor, entrega, sacrificio y por sobre todo de mucha solidaridad. Esta historia se viralizó en las redes sociales gracias a su hermana, que un día le sacó una foto y mostró lo que el hacía por los chicos de su barrio; Kevin salía a hacer malabares en los semáforos para brindarles una taza de leche a su vecinitos.
Además de estudiar (está en segundo año de enfermería), tiene tiempo para dedicarle al otro, a su vecino, al que tiene al lado y no la pasa bien. “Tengo 20 años y estudio enfermería en Villa María, estoy en segundo año. Ahora lo hago por internet; nos mandan los trabajos y hay que resolverlos. Luego de cada trabajo hay una videollamada grupal. Me encanta hacer malabares, pero ahora con el frío y la cuarentena esta un poco complicado”, comentó en diálogo con Pueblo Regional.
“Durante la cuarentena no podía salir a malabarear, asi que me tuve que quedar en casa entrenando con los chicos; me aman, así que creamos relaciones afectivas. Un día decidí que íbamos a tomar yogurt y puse una mesa de chapa en el campito que está enfrente de mi casa y los que nos querían acompañar eran bienvenidos, después les hacía malabares. Al otro día nos juntamos a tomar el té, al otro día vinieron preguntando si iba a hacer la leche y así se fue dando todo. Al comienzo éramos 15, asi que tomábamos la leche y después jugábamos a algo”.

El sacrificio de Kevin y su familia es grande, pero aún así se las arreglan para que los chicos que acuden a su casa se sientan cómodos y todos puedan merendar. Kevin vive con su mamá, su hermana junto a su pareja y su hijita y su papá. “En todo me ayuda mi mamá. Estamos acá hace más de 10 años y vivíamos en carpa en este terreno que se inunda así que no nos quejamos, y aún no terminamos, vamos por más”.
En cuanto a la repercusión que tomó su solidaridad, el joven explicó: “Después de dos semanas, mi hermana nos sacó una foto, pensando en publicarla por si alguien tenía leche en polvo para donar, a lo que yo no sabía nada. Ahora nos juntamos todos los días a las 16; tomamos la leche, comemos y hablamos. Les tomo asistencia y el que falta nos avisa porqué. Se valora la disciplina; se lavan las manos y se respetan. De 17 a 18 o más hacemos ejercicio, luego nos ayudan a entrar las cosas a mi casa y se despiden. Todos los sábados, con los que mejor se portaron y no faltaron nos juntamos a comer en mi casa y nos ayudan a hacer la leche de la tarde. Ahora somos unos 30; hace mucho frío así que vienen algunos menos”.
Sin dudas esta historia es conmovedora. Da cuenta del esfuerzo de una familia, que aún con recursos limitados, lo da todo por el prójimo, por eso, en una ciudad solidaria como es Venado Tuerto, ya han encontrado un poco de apoyo: “Por estos días hay mucha gente solidaria que nos ayuda un montón con los materiales. Hay unas cuatro personas fijas que nos traen pan, leche, cacao y masitas. Ahoar estoy necesitando maderas para hacer un puente porque el zanjón es profundo, y materiales para hacer un reparo y un techo”.
Para colaborar con Kevin Pérez y su familia en esta cruzada solidaria, dirigirse a Lusenhoff 1363 o comunicarse al cel. 3462-649749.

 

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