Investigan rotura de 6 silobolsas en María Teresa

Seis silobolsas con 1300 toneladas de maíz aparecieron cortados en un establecimiento rural ubicado a 4 kilómetros de María Teresa, un pueblo de 4000 habitantes del sur de la provincia de Santa Fe.
El hecho afectó a una empresa agrícola familiar que tiene menos de 200 hectáreas propias y alquilando suma un total de 1200 hectáreas.

En medio de las restricciones para trasladar el cereal a los puertos rosarinos, ya que la comuna limitó los movimientos para cuidar a la población del coronavirus, y una estrategia propia de comercialización, habían decidido el almacenaje de la producción.
Los tres hermanos que integran la firma, de apellido Ansaloni, trabajan ellos mismos en los campos y, en rigor, en ese establecimiento dos de ellos habían estado manejando las cosechadoras y el restante operando la máquina para el embolsado. «No somos productores desde una oficina, nos hicimos muy de abajo», dijo Leandro.

Investigación y denuncia

Desde la Comuna de María Teresa informaron que han articulado los mecanismos institucionales a través de la Policía de Santa Fe para que se avance con el pronto esclarecimiento de este hecho, y plantearon la «necesidad de volver a discutir el mapeo de la Policía Rural (Los Pumas) que, en María Teresa, tiene como sede la ciudad de Rufino situada a casi 100 kilómetros». Respecto al hecho en sí, plantearon: «nos encontramos muy preocupados por este hecho de vandalismo ocurrido en un establecimiento rural de nuestro distrito, que dañó seriamente a toda una empresa agrícola familiar sin ningún tipo de motivo». El presidente comunal, Gonzalo Goyechea, se comunicó con la familia Ansaloni para ponerse a disposición en caso de necesitar maquinarias o herramientas que les faciliten la tarea de hacer que las pérdidas sean las menores posibles.

Toda la cosecha

«Era toda la cosecha de ese campo. Lo que se afectó son 1300 toneladas. Cubrimos como con una sábana con silobolsas al cereal porque llovió esa noche», indicó.
Ansaloni no tiene una dimensión de la pérdida económica que esto pueda ocasionar, ya que en unos días, cuando mejore el tiempo y se pueda acceder al campo, podrá hacer la consiguiente recolección. «A lo mejor perdemos 1000 toneladas, 100 o nada, no lo sé», dijo.
El productor señaló que hizo la correspondiente denuncia policial, pero aclaró que no tiene sospechas sobre los posibles autores. (F: La Nación y Comuna de María Teresa).

 

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