El testimonio de un arrepentido complica a Alejandro Druetta

En el mundo del hampa no siempre es aplicable el sentido matemático del carácter transitivo (siempre que un elemento se relaciona con otro y este último con un tercero, entonces el primero se relaciona con el tercero). Al respecto, los nombres y relaciones que emergen en la investigación sobre el ex jefe antinarcóticos Alejandro Druetta van haciendo saltar datos de aquellas regiones por la que ha pasado en su carrera policial. Esta semana fue el turno de Villa Constitución, donde el ex jefe de Inteligencia de la Brigada de Drogas Peligrosas estuvo designado entre los años 2009 y 2012.

Sobre esos años, un arrepentido explicó ante la Justicia cómo, bajo la gestión de Druetta, «se fraguaban operativos policiales para generar un círculo vicioso donde se detenían vendedores de drogas para generar estadística y favorecer a bandos rivales o se los embagayaban (plantándoles droga) para tenerlos como público cautivo». El caso bajo análisis expone la supuesta cobertura que Druetta le habría dado a Hugo Omar «Gali» Díaz, un emergente transero en la frontera sur santafesina con la provincia de Buenos Aires.

«El modo era cortar gente para que «Gali» venda tranquilo», aseguró el arrepentido en uno de los casos presentados por la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) ante el juzgado federal de Rosario a cargo de Marcelo Bailaque, quien lleva adelante la pesquisa por el accionar del ex jefe policial. Al momento descripto por el testigo, Druetta era titular de la ex Brigada Operativa Departamental VI de Villa Constitución.

Los vínculos con Paz

Pero ese dato se vincula con otro que tiene a una figura conocida en Rosario y ligada al tráfico de drogas: el ex mánager de boxeo Luis Alberto Paz. Diez días atrás la sala IV de la Cámara Federal de Apelaciones de esta ciudad confirmó el procesamiento de Paz como jefe de una organización narco y por lavado de activos. En la investigación surge que «Gali» tenía una participación especial de la banda como distribuidor de drogas en Villa Constitución.

De 52 años, Hugo Omar «Gali» Díaz comenzó hace unas dos décadas vendiendo drogas para un transero, pero con el tiempo se hizo un lugar en la estructura liderada por Tomás «Tomaso» García, sobrino de Federico Balbi, un reconocido delincuente del sur santafesino detenido en 2016 en San Nicolás en una causa por narcotráfico.

Hasta el mediodía del sábado 8 de septiembre de 2012 Luis Alberto Paz era reconocido sólo como un oscuro mánager de boxeo. Pero ese mediodía su hijo Martín «Fantasma» Paz fue ejecutado a balazos en una cupé BMW en la esquina de Entre Ríos y 27 de Febrero. El joven era cuñado de Claudio «Pájaro» Cantero, uno de los líderes de Los Monos, acribillado a balazos el 26 de mayo de 2013 a la salida de un boliche en Villa Gobernador Gálvez.

La investigación del homicidio de Martín Paz derivó en una investigación del juez Juan Carlos Vienna que terminó en un juicio en el que se condenó a integrantes del núcleo duro de la banda de Los Monos por diferentes delitos.

En ese juicio oral y público, siendo ya un empresario polirubro, Paz fue testigo estrella y no sólo culpó a Los Monos por el crimen de su hijo, un hecho aún impune, sino que también dijo que la banda de Las Flores era la que manejaba la vida y la muerte en la ciudad.

En diciembre pasado, después de 24 allanamientos realizados en forma simultánea en Villa Constitución, Rosario, Santa Fe y Paraná, Luis Paz cayó preso en una investigación del fiscal federal de la ciudad de Santa Fe Walter Rodríguez y el juez federal Francisco Miño. Los federales lo tenían en la mira como jefe de una organización de venta de drogas.

La relación con «Ojito»

Casi una década más tarde, tanto Druetta como «Gali» Díaz están encausados en juzgados federales. Druetta fue procesado en agosto de 2018 por el delito de confabulación en la causa en la cual Ignacio «Ojito» Actis Caporale irá a juicio como integrante de una banda narco. El joven estuvo oculto de la Justicia hasta diciembre de 2016, cuando fue detenido por efectivos a cargo de Druetta en una competencia oficial en el autódromo de Buenos Aires, donde se aprestaba a disputar una carrera de autos bajo el seudónimo de Alexis Seguí o «Alex Aqua».

Druetta, en tanto, fue detenido diez días atrás junto al ex policía Juan Angel Delmastro en un segundo expediente judicial abierto el año pasado a partir de las declaraciones de un arrepentido que sindicó a ambos como jefes de una estructura en la que habrían actuado por encima de Actis Caporale entre julio de 2007 y septiembre de 2012. Ambas causas ahora podrían acumularse en un solo expediente.

Luego de su paso por Villa Constitución Druetta fue jefe de la Brigada Operativa VIII de la ex Drogas Peligrosas, con asiento en Venado Tuerto. Desde allí intervino en las detenciones de los condenados narcos Aldo «Totola» Orozco, en Firmat; y Carlos Andrés Ascaíni, en Villa Cañás. Además fue el jefe de Inteligencia de la Zona Sur de la repartición antinarcóticos en Rosario y de Contrainteligencia de la Policía de Investigaciones (PDI).

El nombre de «Gali»

Experimentados policías recordaron que «Gali» comenzó su carrera vendiendo para un transero apodado «Pistola» y luego se colocó bajo el ala de «Tomaso» García, sobrino de Federico Balbi, denunciado públicamente a mediados de 2005 por la ex jueza federal Laura Inés Cosidoy como uno de los principales proveedores de drogas del sur provincial.

Balbi cayó preso en noviembre de 2007 y eso posibilitó el ascenso de «Gali» Díaz, quien tuvo su momento de apogeo a mediados de 2010. El turno de «Tomaso» García fue en octubre de 2016, cuando fue detenido en el barrio San Martín de San Nicolás en un procedimiento de la Delegación Departamental de Drogas Ilícitas de esa ciudad en el marco de 25 allanamientos en los que hubo 18 detenidos.

Según su ficha prontuarial, desde 2010 «Gali» acumuló media docena de hechos por amenazas y lesiones, un expediente abierto por infracción a la ley de estupefacientes del Juzgado Federal Nº 3 de Rosario a cargo de Carlos Vera Barros y un pedido de captura de la Fiscalía Federal Nº 1 de esta ciudad.

Los investigadores del departamento Constitución lo sindican como «la persona que provee de droga a toda Villa Constitución». En 2013 estuvo a disposición del juez federal Vera Barros pero fue excarcelado mediante una fianza de 55 mil pesos para llegar al juicio en libertad.

En los últimos dos años «Gali» desembarcó en Rosario y en los diez meses pasados fue monitoreado de cerca por investigaciones de agentes federales santafesinos como un importante alfil en la estructura de la banda de Luis Alberto Paz.

Para hacerse ver

Uno de los casos expuestos para exhibir la operatoria de Druetta, según el arrepentido, tuvo sus episodios en Villa Constitución. «El modo era «cortar» gente para que Galli venda tranquilo», sostuvo respecto del trabajo que consistía en arrestar a los traficantes que vendían para otros. Muchos de ellos eran entregados por el arrepentido y sus allegados.

«Al «Cuchu», se llamaba Gustavo, lo entregamos nosotros. Le vendimos marihuana y después Druetta lo detuvo. La entrega la hizo Leandro, que fue con Druetta desde Rosario con la marihuana que le iban entregar a Gustavo. El otro caso lo entregó «Tiago». Era un tal Sergio, de Buenos Aires, al que le habíamos entregado cocaína. En general le entregábamos la droga a «Gali». De la plata que éste me daba, parte era para Druetta», sostuvo el arrepentido.