Desmanejos policiales: persecuciones torpes, falta de planificación e improvisación ponen en riesgo a todos los venadenses

Los accidentes protagonizados por móviles policiales no son ninguna novedad para los venadenses que, con alarma y preocupación seguimos asistiendo a un alto número de episodios en los cuales la persecución torpe, desprovista de respeto a los protocolos y sin ningún tipo de planificación terminan en hechos que incluyen desde la destrucción total o parcial de los móviles policiales hasta la muerte de personas inocentes o de los propios agentes policiales.

 

¿A qué precio se ejecutan las “medidas de seguridad”? ¿Son eficientes estas formas de proceder que parecieran más cercanas a la paranoia y a la improvisación total que a la planificación estratégica y el combate inteligente con el delito? Pareciera que la policía no aplicara los protocolos de intervención basados en el intercambio de información y la planificación de los modos de actuación. en paralelo, la demagogia punitiva tan solo enardece las arbitrariedades policiales y habilita el derecho de actuar cómo se le dé la gana, lo cual solo acarrea consecuencias más nefastas para toda la población. Los pedidos de mayor seguridad parece habilitar todo tipo de prácticas para las fuerzas policiales. Testigos de una persecución en el barrio Norte venadense en el año 2017, dijeron haber escuchado decenas de disparos al aire y describieron la velocidad con la que el móvil atravesó calles pobladas de chicos como “asesinos al volante”; nada nuevo. El choque entre dos motos de la policía con el fallecimiento de uno de los conductores, se suma a esta triste nómina.

Como estos, infinidad de episodios se han dado en la ciudad, los que también terminaron con oficiales de la policía gravemente heridos y muertos, como en 2018, cuando una camioneta pick up S10 de la policía chocó con las columnas de uno de los transformadores de la Cooperativa Eléctrica en Chaco e Islas Malvinas y como consecuencia tres agentes resultaron lesionados.

El 8 de julio del mismo año, se sumó la colisión entre dos patrulleros ocurrido en la esquina de Agüero y Moreno que culminó con la muerte de una oficial de policía de 31 años.  Venado Tuerto vuelve a presenciar situaciones de este tipo, donde la determinación de capturar a cualquier costo a alguien que puede haber sido detectado en delito de flagrancia, aunque también simplemente puede ser alguien que esquiva un control vehicular, deriva en un siniestro vial que ocasiona pérdida no solo materiales sino también pone en riesgo la vida de las personas. Eso fue lo que ocurrió en la tragedia de calle Agüero en 2015, cuando murió una mujer y su familia atropellada por un delincuente que se daba a la fuga en otra persecución. En 2019 también hubo episodios de estas características, y si enumeramos todos los ocurridos la lista sería muy extensa.

Estos últimos días asistimos al dolor de una familia que perdió a su hijo por estos desmanejos. Un esquive a un control policial y una persecución alocada terminó en la muerte de Lucas Cabral, un joven de 22 años. Pero no es el primero. Basta con hacer una recorrida por los últimos años para darnos cuenta que estas prácticas policiales no son un tema para nada nuevo en las calles venadenses.

Venado Tuerto cuenta con un sistema de videovigilancia, las fuerzas policiales cuentan con tecnología para comunicarse, tienen patrulleros inteligentes, motos, entonces ¿Acaso, no es posible organizar un operativo cerrojo inteligente para cuando ocurren hechos como los relatados, sin poner en riesgo la vida de nadie?

30.07.2020
6:18 Hs

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