Demanda creciente: Los jardines municipales cobijan a cerca de 600 niños venadenses

(Pueblo Regional) La inversión en educación es uno de los caballitos de batalla de la gestión de José Luis Freyre en la intendencia venadense, y como muestra basta citar que hay siete jardines infantiles municipales, totalmente gratuitos, y un octavo de gestión mixta, entre el Municipio y la Asociación Civil Jesús Misericordioso (Jardín Divino Niño del barrio Bernardino Rivadavia).

Sobre este tema el subsecretario de Educación y Cultura municipal, Sebastián Roma, y precandidato a concejal por el oficialismo, comentó que “arrancamos este año con alrededor de 600 niños en los jardines. Este año hemos tenido una demanda tremenda, tenemos más de 250 niños en lista de espera, lo que nos deja ese sabor amargo de que hay gente que queda afuera y que seguramente necesita este servicio, pero estamos muy complicados, con salas de más de 20 niños, que no es lo aconsejable, pero los tiempos que corren nos llevan a tratar de dar respuestas al máximo con lo que tenemos”.

Siguiendo con su análisis, Roma planteó que “este ha sido un año durísimo para mucha gente, uno lo ve, y eso tiene mucho que ver en la demanda en los jardines”.

En cuanto a la actividad que desarrollan los jardines maternales municipales, el funcionario describió: “Los jardines maternales tienen como función poder brindar un espacio de aprendizaje adaptado a los momentos de aprendizaje de cada niño y niña, y además funcionar como una herramienta para esa familia que tiene que trabajar o que atraviesa alguna situación complicada y es necesaria la intervención de un jardín, porque cumplimos también una función social importante”.

En la actualidad la Subsecretaría cuenta con un equipo interdisciplinario que actúa como soporte del cuerpo docente: “Tenemos un equipo de integración conformado por una docente de educación especial, psicopedagogo, psicólogas y fonoaudiólogo, acompañando al docente en el trabajo con niños con discapacidad. También en las situaciones que las docentes no saben cómo resolver tienen la posibilidad de hacer la consulta con profesionales municipales”.

Vale destacar que de cada niño que pasa por los jardines municipales hay un legajo que “es el equivalente a la historia clínica de un paciente, que es una documentación que se entrega a la familia para que cuando el niño salga de nuestras instituciones la pueda llevar a las escuelas oficiales. Esto constituye parte de la historia pedagógica de esos niños y niñas y permite a la institución que lo recibe tener en claro cuál fue la trayectoria educativa”.

Ante la posibilidad de que un cambio de color político en la administración municipal pueda derivar en una desaparición de los jardines, el subsecretario de Educación y Cultura comentó: “Hoy por hoy la sala de tres años es universal, pero no obligatoria, porque la obligatoriedad comienza a partir de los cuatro años. La universalidad indica que debería haber, en caso que los padres así lo decidan, salas de tres años en el sistema público. Hoy eso no existe, hay muy pocas salas de tres años y esa demanda la estamos tomando nosotros. Si los jardines municipales no contuvieran esa demanda sería muy duro para muchas familias porque en la actualidad se está haciendo mucho énfasis en la importancia de que los niños puedan estar estimulados y en espacios donde se les da contención y tratamiento pedagógico”.

A modo de conclusión, Roma remarcó que “es importante recordar que las cosas que hay no siempre estuvieron ni necesariamente van a seguir existiendo. Son parte de una decisión política y a veces uno pierde esa perspectiva, porque le parece que estuvieron siempre y van a seguir estando y eso, básicamente, depende del objetivo de una gestión”.

Pablo C. Salinas

 

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