¿Cómo será el funcionamiento de los bares y restaurantes en Venado?

PR accedió al protocolo presentado por los gastronómicos venadenses para lograr la apertura de ese rubro comercial. De cara a la recuperación sucesiva de las actividades en Venado Tuerto, los empresarios gastronómicos confeccionaron un protocolo de funcionamiento donde se establecen las pautas que entrar en vigor para la habilitación de los distintos establecimientos en el marco de la pandemia.

La “nueva normalidad” comprende una serie de normativas y reglas de acción que tienen en cuenta el distanciamiento social y suponen un contexto de prevención para evitar un repunte de la enfermedad que paralizó al mundo.

Al mismo tiempo, se autorizará la permanencia de hasta un 50% de la capacidad total habilitada. Los clientes que no dispongas de ubicación para sentarse deberán esperar afuera del establecimiento o en zona habilitada para tal fin que cumpla las pautas de distanciamiento. Entre las mesas habrá que guardar una distancia de más de dos metros y ser usadas como máximo por cuatro personas. Todas las mesas deberán tener un dispenser con alcohol al 70% para el consumidor.

Las servilletas de tela deberán ser reemplazadas por servilletas de papel, como así también los manteles. Se sugiere el uso de individuales de papel, cuerina o similar. De no contar con los materiales mencionados se optará por el cambio de mantelería y servilletas tras el uso de cada comensal.

El «servicio de mesa» (pan, hielo, servilletas, aderezos) será provisto al comensal en el momento del servicio. Para evitar su contaminación, no deben quedar en las mesas. Las piezas de pan y el hielo no deben tomarse con las manos. Deberán ser servidos en los recipientes correspondientes mediante el uso de pinzas de uso exclusivo para cada producto. Tanto las pinzas como las hieleras y paneras deberán limpiarse y desinfectarse entre servicios.

En caso de funcionamiento de buffet, se deberá colocar en cada mesa las pinzas, cucharones y otros utensilios de servicio, y armar dichas mesas lo más espaciadas posible, sugiriendo no más de dos personas en dicha mesa.

Se recomienda cartas plastificadas o digitales. Tener precios y menús a la vista en la entrada o colocadas en las paredes. Se deberá disponer de un sobre para la recepción de las propinas, ya que el mozo no podrá tener contacto con el dinero, salvo que el mozo sea el encargado de cobrar.

Los servicios gastronómicos deberán tomar medidas para asegurar que no solo los clientes sean cuidados si no también el personal que labora en el establecimiento. Se trata de un marco general de disposiciones para enfrentar una nueva etapa que representa un desafío para todos.

Además, al ingreso de un cliente, el personal del establecimiento asignado le proveerá de alcohol en gel o alcohol al 70%, que deberá estar en contacto con las manos como mínimo 20 segundos. Solo podrán ingresar aquellas personas que cuenten con tapabocas y que cumplan con las excepciones establecidas. Los locales deberán disponer de carteles obligatorios de cómo y cuándo lavarse las manos en cocina, baños y salón.

El documento se divide en ocho puntos que incluyen consideraciones respecto al lavado de manos, las zonas de control y de prestación de servicios, recomendaciones para los clientes y para la manipulación de alimentos en los sectores de elaboración, ítems vinculados a los baños y al servicio de delivery, así como también medidas generales para los trabajadores.

El protocolo de bioseguridad no sustituye ni anula las autorizaciones o requisitos municipales, provinciales o nacionales para el funcionamiento de los comercios gastronómicos.

Dado que a diferencia de una bacteria que puede reproducirse, el virus necesita que se transmita a través de un vector (en este caso de persona a persona), entrando desde el exterior para su contagio, se colocarán un trapo de piso con lavandina diluida en agua colocado del lado de afuera de la puerta de acceso al local, quien ingrese deberá realizar la limpieza de los pies en el mismo.